28/3/09

Capítulo 6



Jack me abrió la puerta y se dirigió a la sala. Ni siquiera un beso en la mejilla. El jardín era mi favorito, también el suyo, pero fuimos a la sala. Nos sentamos en el sofá. Él prendió el televisor y me preguntó si quería ver algo. Negué con la cabeza y me recosté. Estaba desilucionada. Había llegado hace cuarenta minutos y ni siquiera me dirigió una mirada, una mísera mirada. Se levantó del sofá y fue hacia la cocina para buscar algo de comer, supongo. No tenía ganas de mirar la televisión. Me senté en el borde del sofá, estaba desganada realmente. Jack entró nuevamente en la sala, se sentó detrás mio y me abrazó suavemente. Respiré profundo intentando reconocer su aroma. Él parecía interesado en la pantalla pero me miraba, volvió a mirarme como antes. Acariciaba mi cuello, mi espalda. Yo estaba tan concentrada en sus caricias, en lo que hacía y lo que dejaba de hacer, que ni siquiera sé de qué trataba la película. Comenzó a rasguñar suavemente mi espalda. Se sentía bien, creo. Entonces tomó mi cuello en sus manos, me besó. Dejó que me recueste en el sofá otra vez y se tendió a mi lado. Volvió a tomar mi cuello, lo miré. Sus ojos tomaron una expresión entre traviesa y diabólica. Empezó a presionarme. Me faltaba el aire, quise empujarlo. Pero cada vez presionaba con más fuerza. Estaba ahogandome. Me soltó muy lentamente con una risa burlona. Tragué saliba, respiraba agitada. Lo miré confundida, él estaba concetrado en mi boca. Besó mis labios aceleredamente, me dejé llevar. Estaba asustada. Pero lo necesitaba, Jack disponía de mi, era esclava de su antojo. Fue calmándose de a poco.
- ¿Vamos a la piscina?- me preguntó dulcemente unas horas después.
- Eh... si- todavía estaba algo atontada.
Nos cambiamos y entramos a la piscina. Nadamos un rato, jugueteamos, nos salpicamos. Me aburrí antes que él. Salí y me senté bajo la sombra de mi sauce. Él me miraba atentamente desde la piscina con una sonrisa. Luego de un rato, salió y se sentó a mi lado.
- Soy tuyo May- me dijo avergonzado.
A veces, disfrutaba del dolor. El dolor físico no era muy aterrador para mi. Es más, a veces era interesante jugar con ello. Jack se parecía a mi en ese sentido.
- Quiero que me escribas tu nombre May- exclamó entregandome la hoja de un bisturí que llevaba colgada en el cuello.
- ¿Estás seguro?-
- Si, no tengas miedo- me dijo confiado mientras se sentaba delante mio. Dejando al descubierto su pálida y suave espalda.
Tomé el bisturí, a medida que cortaba su piel lo sentía temblar. La sangre empezó a surgir de las heridas.
-Terminé- se levantó del suelo y me miró. ¿Correspondía que él pudiera hacer lo mismo?. Yo quería que lo hiciera. De cierta forma ya sentía su nombre impregnado en mi. Entramos a la casa. Limpió la sangre antes de dejar su nombre en mi piel. Volvimos al jardín, debajo del sauce. Sentí como el frío filo del bisturí perforaba mi piel de a poco. La sensación era parecida a cuando me hize mi primer perforación en la nuca. Me mareé por un segundo. La sangre tibia corría por mi espalda.
Jack se levantó, se paró delante mio con unas gotas de sangre en la mano. Hizo caer las gotas en su boca y se relamió. Me besó levemente y me dijo al oído
- Delicioso, bebería tu sangre si no tuviera que matarte por ello.- Me quedé congelada. Si, estaba un poco loca. Pero Jack, cambiaba de actitud a cada minuto que pasaba. Admito que su morbosidad me seducía. Pero ahora le temía. Terror y deseo al mismo tiempo. Me quedé a dormir en la casa de Tomi. No cenamos.
Al otro día tuvimos que cambiar y lavar las sábanas de la noche anterior. Me fuí temprano. Quería visitar al hermano de Nate y preguntarle el nuevo número telefónico de él, hacia unos meses lo había cambiado y no podía hablar con mi mejor amigo.
Jack decía que Nate no era más que en un intento de narcisista. Quizás es verdad. Nate se quería a si mismo bastante más que a ningún otro.
Cuando pude hablar finalmente con Nate, le conté que estaba mucho mejor gracias a alguien que había conocido. Él se alegró por mi. Pero cuando me preguntó el nombre y contesté
- Jack Urie- se quedó en silencio por más de medio minuto.
- ¿Jack Urie?- preguntó tratando de asegurarse que había oído bien.
- Si, ¿Por qué?, ¿Sucede algo con él?- exclamé con curiosidad. No tengo idea cómo Nate podía conocerlo.
- Nada May, sólo ten mucho cuidado-
Fue lo último que me dijo de él. Lo que me asustó más aún. Pero no voy a dar vuelta atrás ahora. "Hasta el final de todo contigo" fue mi promesa...

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