Hacía mucho que no salía. No quiero salir. Pero de todas maneras lo voy a hacer, no quiero volver a enfermar. Todo comienza quedandome tanto tiempo encerrada. Ya lo viví hace unos años. Con la muerte de Marco. Estaba indignada. La situación que estaba viviendo, no la merecía. Me encerré en mi casa enojada con el mundo. Cerré las persianas, las puertas, mi cuarto estaba absolutamente cerrado y a oscuras. Me acosté en mi cama a recordar cada minuto del 26 de julio. Llorando días completos. Pasaron más de diez días sin comer absolutamente nada, ni salir de mi casa. Nate vino a obligarme a comer varias veces. Pero en cierto momento empezé a temer por él. ¿Y si moría? no podría soportarlo. No lo quería cerca mío. No quería a nadie cerca mio. Si me olvido de todos, quizás no sufra cuando mueran. Si, esa era una buena estrategia. Desconecté el teléfono. Apagué las luces y me encerré dentro mio durante dos meses. No, fueron casi dos años. El primer año recuerdo salir de mi casa aterrada de la gente. De los autos ruidosos que me perforaban los tímpanos. Había demasiada luz, me cegaba. Recuerdo entrar al colegio, sentarme en el fondo. Era la que tenía las mejores notas de todo el curso. Mantenía mi mente aislada de todas las personas que estaban allí. Solía disimular mi verdadero dolor, era impresionante. Aún sigo teniendo ese don, o castigo. Nate logró sacarme de eso. Aunque no me crean, fue él. Mi mejor amigo. Él cambió mi vida. De a poco logró sacarme de mi habitación. Logró convencerme de salir, de relacionarme con la gente otra vez. Fue muy difícil para mi. Pero él nunca me abandonó estuvo a mi lado cada minuto. Por eso es mi mejor amigo.
Jack no me llama. Desde la última vez que lo ví no me llama. Voy a llamarlo. Sí. Quiero salir hoy. Marqué el número de la casa de Tomi. Atendió Loggan. Estaba feliz de escucharme.
- Hola- dijo casi gritándolo.
- ¿Qué tal Log?- le dije entusiasmada.
- Muy bien, ¿No quieres venir May?- era justo lo que quería escuchar...
- Claro- contesté satisfecha - Iré enseguida.
Corté el teléfono. Me abrigué... 30 grados en la ciudad de buenos aires... Exclamó el locutor de la radio. Tengo frío, pensé. Me puse la campera que Kev me había prestado. Caminé lentamente por la calle. Todos tan desabrigados, van a resfriarse pensé. La gotas de sudor caían por mi frente. Dios mio, mi cuerpo no está acostumbrado al frío. Hacé calor, me percaté. Me quité el buzo. Al fin, estaba sofocada. La sensación desapareció. Toqué la puerta. Loggan abrió.
- Hola- exclamé saltando a sus brazos.
Entré feliz, ultimamente volvía a sentir ese cosquilleo en la garganta. Llegué a la sala. Jack estaba sentado en el sofá, Matthew estaba a su lado. Me extrañó mucho encontrarlo allí. Después de oírlo a Jack llorar horas por él, no esperaba encontrarlo a su lado. Felices, hablaban entusiasmados. Jack lo acarició. Me acerqué sin hacer ruido, estaba la televisión prendida con el volúmen alto. Matt se acercó a Jack, estaba demasiado cerca para mi gusto. Jack me vió. Me sonrió y lo besó. Mi mente volvió en si de su usual dibague. ¿Qué?¿Que sucede?. Me tomó un momento asumirlo. -Adiós- dije a Tomi y rápidamente empezé a caminar hacia la puerta, aún sorprendida, congelada por tal imágen. Jack me siguió. Me alcanzó al abrir la puerta. Se pusó delante mio.
- May, no te vayas- me dijo acercandose a mi.
- ¡Cómo quieres que no me vaya si estás en la sala besandote con mi ex novio Jack!- exclamé muy enojada.
De pronto sus rasgos empezaron a notarse borrosos. Otra vez el cosquilleo. Su voz, ya no la escuchaba. Estaba cayendo. Intenté sostenerme de él. Pero erré. Caí al suelo. Estaba frío. No pensé en ello, no pensé. Mi mente en blanco. Pasaron unos pocos minutos cuando desperté, lo primero que vi, fueron sus profundos ojos negros, sus labios. Estaban todos alrededor mio. No es para tanto, pensé. No es la primera vez que me desmayo. Espero que alguna vez dejen de exagerarlo.
Jack no me llama. Desde la última vez que lo ví no me llama. Voy a llamarlo. Sí. Quiero salir hoy. Marqué el número de la casa de Tomi. Atendió Loggan. Estaba feliz de escucharme.
- Hola- dijo casi gritándolo.
- ¿Qué tal Log?- le dije entusiasmada.
- Muy bien, ¿No quieres venir May?- era justo lo que quería escuchar...
- Claro- contesté satisfecha - Iré enseguida.
Corté el teléfono. Me abrigué... 30 grados en la ciudad de buenos aires... Exclamó el locutor de la radio. Tengo frío, pensé. Me puse la campera que Kev me había prestado. Caminé lentamente por la calle. Todos tan desabrigados, van a resfriarse pensé. La gotas de sudor caían por mi frente. Dios mio, mi cuerpo no está acostumbrado al frío. Hacé calor, me percaté. Me quité el buzo. Al fin, estaba sofocada. La sensación desapareció. Toqué la puerta. Loggan abrió.
- Hola- exclamé saltando a sus brazos.
Entré feliz, ultimamente volvía a sentir ese cosquilleo en la garganta. Llegué a la sala. Jack estaba sentado en el sofá, Matthew estaba a su lado. Me extrañó mucho encontrarlo allí. Después de oírlo a Jack llorar horas por él, no esperaba encontrarlo a su lado. Felices, hablaban entusiasmados. Jack lo acarició. Me acerqué sin hacer ruido, estaba la televisión prendida con el volúmen alto. Matt se acercó a Jack, estaba demasiado cerca para mi gusto. Jack me vió. Me sonrió y lo besó. Mi mente volvió en si de su usual dibague. ¿Qué?¿Que sucede?. Me tomó un momento asumirlo. -Adiós- dije a Tomi y rápidamente empezé a caminar hacia la puerta, aún sorprendida, congelada por tal imágen. Jack me siguió. Me alcanzó al abrir la puerta. Se pusó delante mio.
- May, no te vayas- me dijo acercandose a mi.
- ¡Cómo quieres que no me vaya si estás en la sala besandote con mi ex novio Jack!- exclamé muy enojada.
De pronto sus rasgos empezaron a notarse borrosos. Otra vez el cosquilleo. Su voz, ya no la escuchaba. Estaba cayendo. Intenté sostenerme de él. Pero erré. Caí al suelo. Estaba frío. No pensé en ello, no pensé. Mi mente en blanco. Pasaron unos pocos minutos cuando desperté, lo primero que vi, fueron sus profundos ojos negros, sus labios. Estaban todos alrededor mio. No es para tanto, pensé. No es la primera vez que me desmayo. Espero que alguna vez dejen de exagerarlo.
-¡May! ¿Estás bien?- gritó Tomi abrazandome, preocupado. - Si, si estoy bien- exclamé intentando recomponerme con la ayuda de Log. Estaba recostada sobre el sillón. ¿Cómo llegué aquí?.
- ¡Hace más de cuarenta minutos que estás así! llamamos una ambulancia, no tarda en llegar. Mantente sentada- Loggan era muy exagerado. -Toma- me dijo Matthew dandome un vaso de agua. Matt si estaba acostumbrado a mis desmayos. Él me conocía muy bien. Aunque la mayoría de las veces me dejaba sobre el sillón y esperaba a que despertará sin ninguna preocupación. Recordé su forma de tratarme. Tuve un impulso de insultarlo pero no me salió la voz. Jack lo miró, se sonrieron. Me dió algo de asco. Él y Matt se fueron al jardín. ¿Bajo mi sauce?. ¡No! mi sauce, no lo permitiría. Me levanté muy enojada, caminé dos pasos y caí otra vez. ¿Por qué soy tan débil?. - Cuidado May- dijo Tomi sonriendome y levantandome del suelo. Lo miré a Log, miré el jardín, mi sauce, mi rostro lo demostraba. Lo comprendió enseguida, me abrazó y pidió a Tomi un té para mi.
- Hablaré con él- me dijo Log. -Llegó la ambulancia.- interrumpió Tomi. El paramédico me revisó. -¿Qué sucedió?- preguntó. - Nada, me puse nerviosa, fue sólo eso.- respondí fastidiada, odio que me repitan una y otra vez todos los problemas de salud que tengo. Luego de recetarme un par de medicamentos y recomendarme una consulta en no sé dónde, se fue. No presté mucha atención. Jack me distraía, ¿cómo podía hacerme esto?, ¡otra vez!. Tomi y Loggan no dejaban de darme los cuidados aconsejados por el hombre de la ambulancia. Estaban preocupados por mi. No dejé de agradecérselo. Matt y Jack volvieron a entrar en la sala.
- ¡Por favor chicos! ya la escucharon, está bien, no exageren- exclamó Matt. -¿Cocinaron algo?- preguntó observando la cocina. -No Matt- contestó Log de mal humor. -Bueno, voy a comprar, sino nadie come aquí- dijo Matt tomando su billetera. - Te acompaño- dijo Jack corriendo detrás de él. - Quiero irme a casa.- Me quejé con Loggan. él me comprendió y antes de que Jack regresara me acompañó a mi casa. La peor noche de mi vida. No, no quiero exagerar, tan sólo una mala noche. Me tiré en mi cama, me dormí rápidamente, estaba muy cansada. Matt es sumamente estresante. Y Jack... Jack me desespera.

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