Estaba sola en casa todos los días, por lo que cada vez que Jack o Loggan me invitaban a pasar el día con ellos, en su casa, iba de inmediato. Por cierto, Jack se había mudado con Tomi y Loggan. Parece ser, que Drake terminó de estudiar y viajó a Londres, el departamento lo vendió, Tomi entonces, lo alojó a Jack con ellos. Ya había empezado a desinteresarme por Dereck, finalmente nombré al inombrable sin ningun efecto secundario severo, tan sólo un pequeño cosquilleo en el pecho y me tembló la vos un poco, sólo eso.
Jack, acaparaba mi mente casi todo el día. Era la persona más dulce. El primer beso, fue tan hermoso. En el jardín, bajo mi sauce favorito, que resulta ser el de él también. Me tomó las manos, me dijo - May, yo no sé por qué, ni cómo, pero... te amo- se puso colorado y vergonzoso. No pude aguantar la emoción de escuchar esas palabras, lo abrazé fuertemente y luego me besó. Creo haber volado aunque sea un segundo. A su lado me sentía libre de recuerdos, libre de mis propias prisiones. Me hacía reír, llorar también. Fueron los días más hermosos, los más bellos de toda mi vida. Siempre estaba presente, solía abrazarme cuando estaba triste, me decía que nos escaparamos a un mundo nuestro. Era tan tentador. Ojala así sea, le contestaba cada vez. Pasó a ser parte de mi. Me desesperaba ver los hermosos mensajes que dejaba para mi dentro de una fisura del sauce. Hablabamos horas y horas por teléfono cuando no estabamos juntos. Pero eso era muy difícil que suceda, no nos separabamos nunca. Lo curioso, es que ni una sola mañana me cansaba despertar a su lado. Cada beso, no era otro beso, era el beso más perfecto, me hacía dar las mariposas en la panza que te dicen tus padres que sientes cuando estás enamorado. Realmente así se siente. Cuando nos reencontrabamos, nos dedicabamos a estudiar cada detalle del otro. Su lunar en la base de su cuello, las cicatrices de sus brazo izquierdo, yo también las tenía. Pero para mi, las suyas eran inconfundibles, estaban grabadas en mi mente, todos y cada uno de sus detalles. Era mi inspiración, y yo la suya. Acostumbrabamos a sentarnos bajo el sauce a leer. Nos gustaba mucho. Él escribía para mi, decía que podría escribir horas tan sólo de lo que sentía cuando lo miraba. Lo había hecho, en mi baúl, tengo guardados los poemas que compuso para mi. Recuerdo aún, lo que sentía al escuchar su voz angelical diciendome al oído, - A pesar de que no ah sido mucho el tiempo, yo creo en que mi vida será a tu lado-. Nunca discutimos ni una sola vez. Eramos el complemento perfecto. Yo nunca se lo dije, pero también creía que mi vida la iba a terminar a su lado.
Ese día llegué a su casa, Tomi me abrió la puerta, lo abrazé, como siempre. Saludé a Loggan. Como me esperaba, Jack estaba en el jardín. Me acerqué a él, estaba hablando por teléfono, me senté a su lado y le sonreí. - Muy bien, nos vemos mañana amor, adiós, si, yo también te amo- me quedé atónita. - ¿con quién hablabas?- le pregunté, - Con Rose- mi expresión lo obligó a explicarme - Una chica que conocí el viernes- me explicó despreocupado, - ¿Qué?- no salía de mi asombro, - Nada May, no importa, permiso- se levantó de la silla y me abandonó otra vez en el jardín bajo el sauce. No podía creerlo, sinceramente no sabía que hacer ahora, yo lo amaba. Sentía que era más importante para mi, que yo misma. Era lo único que me importaba, pensé que sentía lo mismo o sentí que lo pensaba, ¿no es lo mismo?, bueno, no, pero creo en ambos. Fue inconciente, sea cual sea la razón, no la soportaría, las lágrimas caían por mis mejillas. Debe ser una broma, ¿por qué siempre espero que sea una broma?. Me apoyé contra el tronco de mi amado sauce había una nota para mi. La abrí. Diez palabras contenía. Al leerlo me congelé, iba a desmayarme, las imágenes se entremezclaron. Me senté en la silla para intentar recomponerme. Decía algo tan simple y atroz para mi, como: "No te quiero a mi lado nunca más, lo siento". ¿Lo siento? ¡No lo creo! ¿Por qué será que siempre me quedó con la respuesta dentro mio?. ¿Y nuestro mundo? ¿ Y mi vida a tu lado?. Empalidecí, no estoy exagerando, realmente estaba por desmayarme. Lás lágrimas habían transformado mi cara en un mamaracho colorado, mojado y con el maquillaje corrido. Hasta Frankenstein parecería bellisimo si estuviera a mi lado en ese momento. Loggan salió al jardín a regar las plantas, disimuladamente volteé para que no me viera. Odio llorar. Pero Loggan me vió, era muy perceptivo, o quizás soy muy transparente. Suelo repetir las cualidades de la gente. Se acercó corriendo a mi, - ¿Qué pasa May?- exclamó preocupado. - Nada, nada- no quise explicarle. Log me conocía hace más de 6 años, sabía que no debía incistirme, sólo me abrazo fuertemente. Ya no pude disimularlo más, comenzé a llorar fuertemente. Lo apreté contra mi, hay pocas cosas que te congelan el dolor. Personalmente una de ellas es abrazar a Log hasta quebrarle una costilla. Me dió un beso en la frente cuando pude calmarme, aunque aún tenía un nudo en la garganta y repiraba como si tuviera algo atorado. Tomi se acercó a preguntar por Jack, - Se fué a la casa de un amigo de él,- le respondió Log, yo intentaba esconderme detrás de él, pero Tomi antes de irse me preguntó si me pasaba algo, negué con la cabeza. Mi mentira era obvia, pero no dijo nada y volvió a adentro. - ¿Me vas a decir que te pasó?-me insistió Loggan. Repiré profundo, no estaba segura de que las palabras vayan a oírse cuando las pronuncie pero al menos lo intenté. Le dije que Jack había discutido conmigo, sólo eso. Estaba segura de que Loggan hablaría con Jack al respecto. No quería que lo hiciera, pero estaba ocupada en abrazar a Log e intentar no pensar en lo que estaba pasando.
Jack regresó cuando estabamos sentados para cenar, - Ah, ¿se va a quedar a cenar?- dijo con desprecio mientras caminaba a su habitación. Loggan lo miró sorprendido, se levantó de la mesa y como me esperaba, corrió detrás, seguramente iba a "razonar" con él. Tomi comprendió rápidamente e intentó distraerme comentandome sobre la competencia de skate en la que había participado Nate. No me importaba, pero a Tomi le hacía feliz pensar que eso realmente me distraía y me alegraba. Asique fingí, no era la primera vez que fingía estar bien cuando no lo estaba. Por lo que me salía de maravilla.
Empezamos a comer sin ellos, hacía más de 2 horas que estaban encerrados en la habitación. Por fin, se abrió la puerta, lo primero que vi fue la cara horrorizada de Log. Se acercó, e intentó fingir para mi. - Sólo está de mal humor, no te preocupes- me dijo dandome un beso en la mejilla. Acostumbraba a ser cariñoso, pero la cara de horror fingida a mi no me engañaría. Estaba segura de que Jack tenía sus razones, pero el problema es que las desconocía...

0 Comments:
Post a Comment