Por la ventana entró un rayito de sol que me despertó. Abrí los ojos con pesadez, esperaba encontrar a alguien. Pero no, como todos los días estaba sola. No estaba de ánimo, ni siquiera para vestirme. Tomé la frazada, la puse sobre mis hombros y caminé por los oscuros pasillos. No prendí la luz ni abrí las ventanas, la luz me deja ciega. Creo haber comido algo, ya no puedo asegurarlo. Encendí mi computadora, Amy me saludó cariñosamente. Le pregunté como estaba. Ella me lo preguntó a mi también, por cortesía le dije que estaba bien. Intercambiamos algunas palabras más y me despedí de ella. Siento haberle mentido, no iba a salir. Simplemente no quería hablar con nadie. Sentía la necesidad de aislarme. Volví a mi cama con un cuaderno en mis manos. Me gustaba escribir lo que quería, lo que sentía, lo que pensaba, me hacía sentir liberada. Nunca me fue fácil hablarlo con alguna persona, escribirlo era mi mejor camino. Adornaba tan atormentados pensamientos con las más bellas palabras que conocía. Intentaba mejorar la belleza de mi morbosidad cada vez con más perfección. Confieso que eh escrito versos muy conmovedores y profundos. Me costaba mucho volver a releer lo que había escrito hace un tiempo atrás. Lamentablemente, escribir era mi escape cuando el dolor me agobiaba por lo que esas escrituras eran bastantes fuertes para mi.
Después de descargar mis pensamientos, dejé mi cuaderno a un lado. Me recosté de costado sobre la cama. Y en esa misma posición sin mover absolutamente nada, me mantuve. Tan sólo se representaba en mi, el movimiento de mi pecho al respirar y apenas se sentía. Inconcientemente mi piel comenzó a erizarse y mi mente se liberó del intento de permanecer en blanco y lo recordó a Jack. "...el efecto destructor que producen tus labios en mi piel... Sabes manejar mi vida a tu antojo... Nunca podría entender la razón por la que me dejaría morir en tus brazos, pero lo haría..." ¿De verdad tales palabras eran ciertas? Esta vez, ya no podría creerle. ¿Es que estas palabras son realmente buenas?¿románticas?¿me hacen sentir amada?. Culpable diría yo. Aunque no lo había descubierto aún, embelleció sus frases y palabras haciendolas sonar dulces, enamoradas, de entrega. Cuando tan sólo eran viles acusaciones que fui descubriendo al pasar el tiempo. Cuando llegó a mi, su vida era mucho peor de lo que es ahora. Es más, podría jurar que la única que parecía afectada ante nuestras "peleas" era yo. A pesar de que me juraste amor eterno, por las noches, lo único eterno era mi desvelo. Durante el pasar de mis días, lo eterno fue el pensarte. A pesar de todas tus promesas. Sabía que mientras estaba en mi habitación llorando, recondandote, confabulando razones para saber el motivo de tu odio. Tú, tú estarías divirtiendote con Matt o cualquiera de todas las personas a las que juraste amar. ¿Se los juraste?. Desearía que sólo me hubieras mentido a mi, pero no lo creo.
Hacía más de dos semanas que no salía de mi casa. Los días pasaban sin que me percate de ello. No sé si fueron dos semanas. Pero nadie me había llamado, no había nadie que piense en mi. Yo, por mi parte. Había decidido que no valía el esfuerzo levantarme de mi cama. Y allí estuve todos los días. Justamente estaba pensando por qué Loggan no me llamaría cuando sonó el teléfono. Log y yo estabamos conectados, demasiado. Era él. Jack se había ido de la casa y él quería verme. Me pidió que esa noche lo acompañe a cenar, acepté después de varias insistencias.
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